un montón de alcohol
y de sal
y una pasti de dormir
y la Plegaria para un niño dormido
y unas tímidas ganas de morir
de
una
v
e
z
por todas.
Así.
Vivir es heterosexual
Vivir es capitalista
Vivir es patriarcal
Practico el odio libre
Voy a militar la (mi) muerte libre.
O más bien morir.
Muerte es un sustantivo.
Morir es acción directa.
(que alguien cuide de mis dos anclitas gatis)
viernes, 24 de junio de 2016
martes, 21 de junio de 2016
Muerte II
La de Ioshua.
Me lo encuentro como a otres que se fugaron antes de que yo llegue - siempre demasiado tarde.
Abro su libro en la página 76, ese número.
Un pibe que vale la pena - se llama y me apuñala, la tarde de un día de puñales en Tolosa:
Sabe que la birra se toma del pico de la botella,
por Morón y a las 3 de la madrugada.
Un pibe por el que vale la pena jugarse los viajes
Sabe que las rayas se peinan gruesas y que después
de un saque no hay nada más delicioso que
seguirlo con un beso profundo.
Un pibe piola posta
Sabe muy bien que la pija se chupa encerrados
en mi pieza, tomando Gancia, escuchando
Metallica y armando un porro.
Un pibe por el que vale romperse el pecho
Sabe mejor que nadie que
"Te amo, no me dejes nunca" se dice con su
cabeza en mi hombro, sentados en el piso de
un furgón del Sarmiento, volviendo a Merlo
después de un recital de La Renga.
Tontamente, tiernamente, locamente, desesperadamente,
con todo mi cuerpo
amo, yo, esas vidas que no le tienen miedo a nada.
Miedo a nada.
Voy a quedarme callado
para que me escuches mejor.
Me lo encuentro como a otres que se fugaron antes de que yo llegue - siempre demasiado tarde.
Abro su libro en la página 76, ese número.
Un pibe que vale la pena - se llama y me apuñala, la tarde de un día de puñales en Tolosa:
Sabe que la birra se toma del pico de la botella,
por Morón y a las 3 de la madrugada.
Un pibe por el que vale la pena jugarse los viajes
Sabe que las rayas se peinan gruesas y que después
de un saque no hay nada más delicioso que
seguirlo con un beso profundo.
Un pibe piola posta
Sabe muy bien que la pija se chupa encerrados
en mi pieza, tomando Gancia, escuchando
Metallica y armando un porro.
Un pibe por el que vale romperse el pecho
Sabe mejor que nadie que
"Te amo, no me dejes nunca" se dice con su
cabeza en mi hombro, sentados en el piso de
un furgón del Sarmiento, volviendo a Merlo
después de un recital de La Renga.
Tontamente, tiernamente, locamente, desesperadamente,
con todo mi cuerpo
amo, yo, esas vidas que no le tienen miedo a nada.
Miedo a nada.
Voy a quedarme callado
para que me escuches mejor.
sábado, 11 de junio de 2016
Historia de mi caída en la heterosexualidad y posterior huida. Seis: Una deuda con chupar
mi papá era pediatra
mi mamá una persona que creía en el discurso médico
así que no usé jamás chupete
ni mamadera
ni almohada
y a los seis meses me sacaron la teta.
de ahí una deuda con chupar
una deuda con la succión
una biología atravesada por lo simbólico que comenzaba a llenarse de síntomas
o de otras formas, más simbólicas, menos biológicas,
de alcanzar ese mundo que la succión no me daba,
por ausente
por seccionada de mis posibilidades
por proscripta
descubrir el mundo y a lxs demás en él con los ojos y no con la boca
con el lenguaje y no con el cuerpo
con el tacto seco del pensamiento y no con el toque caliente y mojado de la saliva
de ahí una deuda con chupar
una fascinación por chupar
por lastimarme las encías con palitos y clips
por hincar la boca y la lengua en los confines de las personas
por pasar la lengua
por succionar
por morder
por invertir en eso
momentos sin fin
ajustando cuentas con mi biología
y mi pasado
de ahí vos,
otro mundo
otro mundo, vos
otro mundo
uno infinito de posibilidades
primordial
originario
el mundo.
mi mamá una persona que creía en el discurso médico
así que no usé jamás chupete
ni mamadera
ni almohada
y a los seis meses me sacaron la teta.
de ahí una deuda con chupar
una deuda con la succión
una biología atravesada por lo simbólico que comenzaba a llenarse de síntomas
o de otras formas, más simbólicas, menos biológicas,
de alcanzar ese mundo que la succión no me daba,
por ausente
por seccionada de mis posibilidades
por proscripta
descubrir el mundo y a lxs demás en él con los ojos y no con la boca
con el lenguaje y no con el cuerpo
con el tacto seco del pensamiento y no con el toque caliente y mojado de la saliva
de ahí una deuda con chupar
una fascinación por chupar
por lastimarme las encías con palitos y clips
por hincar la boca y la lengua en los confines de las personas
por pasar la lengua
por succionar
por morder
por invertir en eso
momentos sin fin
ajustando cuentas con mi biología
y mi pasado
de ahí vos,
otro mundo
otro mundo, vos
otro mundo
uno infinito de posibilidades
primordial
originario
el mundo.
lunes, 6 de junio de 2016
F.G.L.
Y entonces la primera vez que amanece en mi casa
(era mi cumpleaños y era el cumpleaños de Federico)
me deja un papelito
escrito a mano
donde dice:
¡Dejo el duro marfil de mi cabeza
apiádate de mí, rompe mi duelo!
que soy amor, que soy naturaleza
F.G.L
y entonces la tercera o cuarta vez que vuelvo de su casa
busco y encuentro
unos Sonetos del amor oscuro
donde Federico dice:
¡Ay voz secreta del amor oscuro!
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!
¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡Ay perro en corazón, voz perseguida,
silencio sin confín, lirio maduro!
Huye de mí, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.
¡Deja el duro marfil de mi cabeza,
apiádate de mí, rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza!
y entonces yo,
que sólo creo en el dios de las palabras
leo voz secreta del amor oscuro,
leo voz perseguida
leo balido sin lanas
herida
aguja de hiel
camelia hundida
corriente sin mar
ciudad sin muro
caliente voz de hielo
y leo huye de mí
y leo no me quieras perder en la maleza
(pero yo sí quiero perderme en la maleza
yo sí quiero escuchar carne y cielo gemir sin fruto )
y leo rompe mi duelo
y ahí me detengo
en esas tres palabras
y agarro el hilito del sentido
y me ato al mástil de mi nave
para no sucumbir ante la belleza
de él,
y de ella,
pero es difícil.
Difícil.
Cuando a la mañana siguiente me muestra los mocos en su pañuelo
y me invita a tomar leche materna
me doy cuenta que mi nave va derechito a las sirenas
y que me voy a ahogar
y que quiero ahogarme.
(era mi cumpleaños y era el cumpleaños de Federico)
me deja un papelito
escrito a mano
donde dice:
¡Dejo el duro marfil de mi cabeza
apiádate de mí, rompe mi duelo!
que soy amor, que soy naturaleza
F.G.L
y entonces la tercera o cuarta vez que vuelvo de su casa
busco y encuentro
unos Sonetos del amor oscuro
donde Federico dice:
¡Ay voz secreta del amor oscuro!
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!
¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡Ay perro en corazón, voz perseguida,
silencio sin confín, lirio maduro!
Huye de mí, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.
¡Deja el duro marfil de mi cabeza,
apiádate de mí, rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza!
y entonces yo,
que sólo creo en el dios de las palabras
leo voz secreta del amor oscuro,
leo voz perseguida
leo balido sin lanas
herida
aguja de hiel
camelia hundida
corriente sin mar
ciudad sin muro
caliente voz de hielo
y leo huye de mí
y leo no me quieras perder en la maleza
(pero yo sí quiero perderme en la maleza
yo sí quiero escuchar carne y cielo gemir sin fruto )
y leo rompe mi duelo
y ahí me detengo
en esas tres palabras
y agarro el hilito del sentido
y me ato al mástil de mi nave
para no sucumbir ante la belleza
de él,
y de ella,
pero es difícil.
Difícil.
Cuando a la mañana siguiente me muestra los mocos en su pañuelo
y me invita a tomar leche materna
me doy cuenta que mi nave va derechito a las sirenas
y que me voy a ahogar
y que quiero ahogarme.
viernes, 27 de mayo de 2016
Archai
Alcohol
otra vez.
Estuve en una fiestaheterosexual
la subalternidad
la bellezajueves, 28 de abril de 2016
Cosas
Mi primera boleta de examen
y todos los tickets de todas las veces que llamé a casa
en el año 98
de todas las veces que fui al cine y con quién
de todos mis viajes a
de una almohada que me salió setenta centavos
de pedidos de fotocopias
Papeles de todos los amores que tuve en la primera década del siglo XXI
y en la última del XX
de notas de mis compañeras de casa: vuelvo tarde, si llama mi viejo digan que me fui a cursar
de primeras veces de otras personas
de mi primera feria del libro
del plano de una casa prefabricada
Cartas que no mandé
Cartas que me mandaron
Diarios
Servilletas de bares que ya no existen
Una lista de super escrita por otra persona
El ticket de mi primera Metafisica de Aristóteles
Pasajes de tren
de subte
Entradas
Papelitos con direcciones de amigos que se mudaron
Cartas no sé a quién sin enviar
Entradas a la cancha
Una receta de rivotril a mi nombre
Una carta donde llamo a alguien hipocampo encendido
Sobres de azúcar
Postales
Papeles de golosinas que cobraron sentido cuando sobre ellos escribí:
última cajita de sugus que me comí en la pensión
Todas las fotos de un catálogo de Taschen recortadas y metidas en una caja de
Camel 10
Dibujos
Talismanes
Origamis
Partes de antiguos móviles
Llaves
Llaves
Llaves
Llaves
Llaves
Cuarenta y nueve llaves
Llaves de todas las casas en las que viví
Llaves de casas en las que vivieron mis amigues
Mi última boleta de examen
Una cierta propensión a la melancolía.
Tal vez.
Podría decirse.
Podría enunciarse.
Una cierta propensión al significado.
O al pasado.
O a ver cómo una cosa se apaga cuando de ella se escapa el sentido.
O a ver cómo aparece el silencio donde antes podía decir tanto.
O a ver cómo nace un mero objeto donde antes había una puñalada de tiempo.
https://www.youtube.com/watch?v=E9628W2Y7Dw
y todos los tickets de todas las veces que llamé a casa
en el año 98
de todas las veces que fui al cine y con quién
de todos mis viajes a
de una almohada que me salió setenta centavos
de pedidos de fotocopias
Papeles de todos los amores que tuve en la primera década del siglo XXI
y en la última del XX
de notas de mis compañeras de casa: vuelvo tarde, si llama mi viejo digan que me fui a cursar
de primeras veces de otras personas
de mi primera feria del libro
del plano de una casa prefabricada
Cartas que no mandé
Cartas que me mandaron
Diarios
Servilletas de bares que ya no existen
Una lista de super escrita por otra persona
El ticket de mi primera Metafisica de Aristóteles
Pasajes de tren
de subte
Entradas
Papelitos con direcciones de amigos que se mudaron
Cartas no sé a quién sin enviar
Entradas a la cancha
Una receta de rivotril a mi nombre
Una carta donde llamo a alguien hipocampo encendido
Sobres de azúcar
Postales
Papeles de golosinas que cobraron sentido cuando sobre ellos escribí:
última cajita de sugus que me comí en la pensión
Todas las fotos de un catálogo de Taschen recortadas y metidas en una caja de
Camel 10
Dibujos
Talismanes
Origamis
Partes de antiguos móviles
Llaves
Llaves
Llaves
Llaves
Llaves
Cuarenta y nueve llaves
Llaves de todas las casas en las que viví
Llaves de casas en las que vivieron mis amigues
Mi última boleta de examen
Una cierta propensión a la melancolía.
Tal vez.
Podría decirse.
Podría enunciarse.
Una cierta propensión al significado.
O al pasado.
O a ver cómo una cosa se apaga cuando de ella se escapa el sentido.
O a ver cómo aparece el silencio donde antes podía decir tanto.
O a ver cómo nace un mero objeto donde antes había una puñalada de tiempo.
https://www.youtube.com/watch?v=E9628W2Y7Dw
martes, 26 de abril de 2016
Sudor de otoño que es como la magdalena de Proust
Este olor a chivo
que sudo en tu remera
que inunda tu buzo
este olor a chivo
este olor humano
me recuerda
el límite que ponías a mi nariz,
que no podía acercase
ni remotamente
a tu axilas
el límite que ponías a mis dedos,
a mi lengua,
que no podían figurar
ni remotamente
en tus negadas
tres
veces
negadas
cartografías anales
me recuerda
también
ese día final en el que dijiste
que no podíamos siquiera tener un hijo
que te daba miedo tener un hijo
conmigo
por que yo - dijiste - no quiero ser normal
y entonces no podríamos criarlo
sería un conflicto
un conflicto
ideológico
- dijiste.
te daba miedo
- pienso -
tener un hijo libre
un hijo que haga preguntas
un hijo al que no le de asco que en sus sábanas duerma
un gato
o dos
un hijo que quiera no lavarse los dientes un día
que odie a la policía
y los asados
y quiera una casa de barro
y hacer tela los domingos en una plaza
- como esa gente que a vos te interpelaba tanto -
y pintarse las uñas
o la boca
y cartografiar su cuerpo de otras posibles maneras
y cartografiar sus amores de otras posibles maneras
y sus alianzas político-afectivas
y sexo-afectivas
y mostri-afectivas
y mutante-afectivas
un hijo que sepa conectar
la a con la f con la e con la c con la t con la o con la s
y que instale en el campo semántico de esas siete letras
su modo de habitar
este mundo
y otros mundos
Te daba miedo la vida inmensa
tan inmensa sobresaliendo
por todos los costados
y todas las axilas
y todos los anos
de
tu
pequeñísimo
marco
Qué bien que me fui de vos
que sudo en tu remera
que inunda tu buzo
este olor a chivo
este olor humano
me recuerda
el límite que ponías a mi nariz,
que no podía acercase
ni remotamente
a tu axilas
el límite que ponías a mis dedos,
a mi lengua,
que no podían figurar
ni remotamente
en tus negadas
tres
veces
negadas
cartografías anales
me recuerda
también
ese día final en el que dijiste
que no podíamos siquiera tener un hijo
que te daba miedo tener un hijo
conmigo
por que yo - dijiste - no quiero ser normal
y entonces no podríamos criarlo
sería un conflicto
un conflicto
ideológico
- dijiste.
te daba miedo
- pienso -
tener un hijo libre
un hijo que haga preguntas
un hijo al que no le de asco que en sus sábanas duerma
un gato
o dos
un hijo que quiera no lavarse los dientes un día
que odie a la policía
y los asados
y quiera una casa de barro
y hacer tela los domingos en una plaza
- como esa gente que a vos te interpelaba tanto -
y pintarse las uñas
o la boca
y cartografiar su cuerpo de otras posibles maneras
y cartografiar sus amores de otras posibles maneras
y sus alianzas político-afectivas
y sexo-afectivas
y mostri-afectivas
y mutante-afectivas
un hijo que sepa conectar
la a con la f con la e con la c con la t con la o con la s
y que instale en el campo semántico de esas siete letras
su modo de habitar
este mundo
y otros mundos
Te daba miedo la vida inmensa
tan inmensa sobresaliendo
por todos los costados
y todas las axilas
y todos los anos
de
tu
pequeñísimo
marco
Qué bien que me fui de vos
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