Cuando falla el amor
Salen del corazón
De La Cumbre
Las bolsas
Del afecto
Sudaka
Marginal
Puto
Travesti
Y yo
Hundo la nariz
Y
Te
Olvido
A
Vos
A
Vos
Que sos tan linda
Y tan perfecta
Y entendés
Tanto
Todo
Y no fallás
Nunca
Porque
Primero y
Segundo y
Tercero
Está
Lo que políticamente se debe
Sentir y
Soportar y
Decir y
Pensar y
Las causas que se deben
Abrazar y
Prescribir y
Militar
Yo no puedo eso
No quiero sufrir
No me interesa
Soportar
Más
Nada
Me rodea la muerte
Quiero vivir.
Beso mares de algodón
sin mareas, suaves son
miércoles, 26 de octubre de 2016
martes, 2 de agosto de 2016
martes, 26 de julio de 2016
En tu piel
En desmesura siento, sí,
en desmesura
en lindes de locura siento ay sí,
lindes de locura
y del toro embravecido
soy el turbión de sangre
que corre por su tráquea
y salgo al espacio hecho bramido,
soy
bramido del toro, sí
y costillar de mula, sí
y código de hormigas, sí
Y soy temblor de la torcaz
que se oculta en la espesura
y la lagartija ínfima y gris
que acaba de nacer en el desierto
soy yo
y con ojos de cristales verdes
miro en asombro
giro y miro en derredor
el tremendísimo suceso de la vida
giro y miro en derredor
el tremendísimo milagro de la vida
Y salgo de la lagartija y digo
en desmesura siento ay sí,
en desmesura
en lindes de locura siento ay sí,
lindes de locura
y de aquel gavilán
que se mece en las alturas
soy
sus ojos mirando
techos
hombres
y silencio
es que en desmesura siento
me abrazo al árbol
y soy el árbol
me abrazo al hombre
y soy el hombre
el otro
el abrazado.
*En desmesura - Zuahir Jury
en desmesura
en lindes de locura siento ay sí,
lindes de locura
y del toro embravecido
soy el turbión de sangre
que corre por su tráquea
y salgo al espacio hecho bramido,
soy
bramido del toro, sí
y costillar de mula, sí
y código de hormigas, sí
Y soy temblor de la torcaz
que se oculta en la espesura
y la lagartija ínfima y gris
que acaba de nacer en el desierto
soy yo
y con ojos de cristales verdes
miro en asombro
giro y miro en derredor
el tremendísimo suceso de la vida
giro y miro en derredor
el tremendísimo milagro de la vida
Y salgo de la lagartija y digo
en desmesura siento ay sí,
en desmesura
en lindes de locura siento ay sí,
lindes de locura
y de aquel gavilán
que se mece en las alturas
soy
sus ojos mirando
techos
hombres
y silencio
es que en desmesura siento
me abrazo al árbol
y soy el árbol
me abrazo al hombre
y soy el hombre
el otro
el abrazado.
*En desmesura - Zuahir Jury
lunes, 4 de julio de 2016
Nombrar
Crecí
en un sillón de tres cuerpos
en las siestas del verano
de una provincia
en el encierro
de mi género
leyendo
queriendo ser como los poetas malditos
esos,
los que enloquecían frente a la belleza en un molino alemán pensando en héroes de Grecia
esos,
los que ponían su hígado y sus venas y sus tumores
en el altar de la melancolía,
de las ciudades
y de las soledades
esos,
los que buscaban en la bolsa de la furia
un amor conurbano
un amor que se parece a un tren
un domingo
a las siete de la tarde
o a las ocho
esos,
los que viajaban al desierto por la belleza
y cuando al fin lograban sentarla en sus piernas
comprobaban que era horrible
y fea
y carecía de todas esas virtudes que hacen que un poeta
busque
incansablemente
desesperadamente
la muerte.
¿Quién dice que las cosas se llaman así?
¿Quién dice qué es amor y qué no es?
Pero lo que permanece - escribe Hölderlin - lo fundan los poetas.
Vos en tus películas de policía del progresismo:
no lo llamo amor.
Vos en tus películas de lo políticamente correcto:
no lo llamo amor.
Vos y tu atadura triple y cuádruple y quíntuple y sextuple con el pasado:
no lo llamo amor.
Las travas convidándome un chifle de la bolsa ganada con el sudor de sus cuerpos sudamericanos:
yo lo llamo amor.
AMOR, esas cuatro letras fundadas quién sabe por qué poeta maldito.
Amor este frío que me abraza la piel reptiliana
Amor la circunvalación
que circunvalé
tantas veces
buscándote
para no encontrar
más
que
un espejismo
un fantasma
un espectro
un frankenstein hecho con tus miedos
o con lo que sea de tu ontología incógnita.
Sé que mi salida de este mundo
es una
voluntaria.
Que no seré arrebatada,
que me pondré yo misma la bala
la pastilla
el gas
la rueda del tren.
Lo sé hoy.
Poetas malditos.
Siempre quise que me duela como a ellos.
Este órgano imposible que alguien nombra corazón.
*Imagen: Kaethe Bucther
en un sillón de tres cuerpos
en las siestas del verano
de una provincia
en el encierro
de mi género
leyendo
queriendo ser como los poetas malditos
esos,
los que enloquecían frente a la belleza en un molino alemán pensando en héroes de Grecia
esos,
los que ponían su hígado y sus venas y sus tumores
en el altar de la melancolía,
de las ciudades
y de las soledades
esos,
los que buscaban en la bolsa de la furia
un amor conurbano
un amor que se parece a un tren
un domingo
a las siete de la tarde
o a las ocho
esos,
los que viajaban al desierto por la belleza
y cuando al fin lograban sentarla en sus piernas
comprobaban que era horrible
y fea
y carecía de todas esas virtudes que hacen que un poeta
busque
incansablemente
desesperadamente
la muerte.
¿Quién dice que las cosas se llaman así?
¿Quién dice qué es amor y qué no es?
Pero lo que permanece - escribe Hölderlin - lo fundan los poetas.
Vos en tus películas de policía del progresismo:
no lo llamo amor.
Vos en tus películas de lo políticamente correcto:
no lo llamo amor.
Vos y tu atadura triple y cuádruple y quíntuple y sextuple con el pasado:
no lo llamo amor.
Las travas convidándome un chifle de la bolsa ganada con el sudor de sus cuerpos sudamericanos:
yo lo llamo amor.
AMOR, esas cuatro letras fundadas quién sabe por qué poeta maldito.
Amor este frío que me abraza la piel reptiliana
Amor la circunvalación
que circunvalé
tantas veces
buscándote
para no encontrar
más
que
un espejismo
un fantasma
un espectro
un frankenstein hecho con tus miedos
o con lo que sea de tu ontología incógnita.
Sé que mi salida de este mundo
es una
voluntaria.
Que no seré arrebatada,
que me pondré yo misma la bala
la pastilla
el gas
la rueda del tren.
Lo sé hoy.
Poetas malditos.
Siempre quise que me duela como a ellos.
Este órgano imposible que alguien nombra corazón.
*Imagen: Kaethe Bucther
Viento
...es que yo no puedo manterme firme
en el viento
de
tu deseo
me lleva puesta,
me arranca de raíz,
me vuela
como una tormenta
terrible
vámonos de aquí.
https://www.youtube.com/watch?v=Sfnp51zlgcc
en el viento
de
tu deseo
me lleva puesta,
me arranca de raíz,
me vuela
como una tormenta
terrible
vámonos de aquí.
https://www.youtube.com/watch?v=Sfnp51zlgcc
viernes, 24 de junio de 2016
Angst
un montón de alcohol
y de sal
y una pasti de dormir
y la Plegaria para un niño dormido
y unas tímidas ganas de morir
de
una
v
e
z
por todas.
Así.
Vivir es heterosexual
Vivir es capitalista
Vivir es patriarcal
Practico el odio libre
Voy a militar la (mi) muerte libre.
O más bien morir.
Muerte es un sustantivo.
Morir es acción directa.
(que alguien cuide de mis dos anclitas gatis)
y de sal
y una pasti de dormir
y la Plegaria para un niño dormido
y unas tímidas ganas de morir
de
una
v
e
z
por todas.
Así.
Vivir es heterosexual
Vivir es capitalista
Vivir es patriarcal
Practico el odio libre
Voy a militar la (mi) muerte libre.
O más bien morir.
Muerte es un sustantivo.
Morir es acción directa.
(que alguien cuide de mis dos anclitas gatis)
martes, 21 de junio de 2016
Muerte II
La de Ioshua.
Me lo encuentro como a otres que se fugaron antes de que yo llegue - siempre demasiado tarde.
Abro su libro en la página 76, ese número.
Un pibe que vale la pena - se llama y me apuñala, la tarde de un día de puñales en Tolosa:
Sabe que la birra se toma del pico de la botella,
por Morón y a las 3 de la madrugada.
Un pibe por el que vale la pena jugarse los viajes
Sabe que las rayas se peinan gruesas y que después
de un saque no hay nada más delicioso que
seguirlo con un beso profundo.
Un pibe piola posta
Sabe muy bien que la pija se chupa encerrados
en mi pieza, tomando Gancia, escuchando
Metallica y armando un porro.
Un pibe por el que vale romperse el pecho
Sabe mejor que nadie que
"Te amo, no me dejes nunca" se dice con su
cabeza en mi hombro, sentados en el piso de
un furgón del Sarmiento, volviendo a Merlo
después de un recital de La Renga.
Tontamente, tiernamente, locamente, desesperadamente,
con todo mi cuerpo
amo, yo, esas vidas que no le tienen miedo a nada.
Miedo a nada.
Voy a quedarme callado
para que me escuches mejor.
Me lo encuentro como a otres que se fugaron antes de que yo llegue - siempre demasiado tarde.
Abro su libro en la página 76, ese número.
Un pibe que vale la pena - se llama y me apuñala, la tarde de un día de puñales en Tolosa:
Sabe que la birra se toma del pico de la botella,
por Morón y a las 3 de la madrugada.
Un pibe por el que vale la pena jugarse los viajes
Sabe que las rayas se peinan gruesas y que después
de un saque no hay nada más delicioso que
seguirlo con un beso profundo.
Un pibe piola posta
Sabe muy bien que la pija se chupa encerrados
en mi pieza, tomando Gancia, escuchando
Metallica y armando un porro.
Un pibe por el que vale romperse el pecho
Sabe mejor que nadie que
"Te amo, no me dejes nunca" se dice con su
cabeza en mi hombro, sentados en el piso de
un furgón del Sarmiento, volviendo a Merlo
después de un recital de La Renga.
Tontamente, tiernamente, locamente, desesperadamente,
con todo mi cuerpo
amo, yo, esas vidas que no le tienen miedo a nada.
Miedo a nada.
Voy a quedarme callado
para que me escuches mejor.
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